Las mejores domus de Pompeya ofrecen una fascinante visión de la vida cotidiana en la época romana.
Entre las más famosas se encuentra la Casa del Fauno, una de las mayores de la ciudad, famosa por su mosaico de Alejandro Magno.
La Villa de los Misterios llama la atención por sus extraordinarios frescos que representan ritos mistéricos.
La Casa de Menandro, con sus baños privados y su rica decoración, representa un buen ejemplo de residencia aristocrática.
La Casa del Criptopórtico es conocida por su llamativo corredor subterráneo con frescos de escenas de la Ilíada, mientras que la Casa de los Vettii destaca por sus decoraciones mitológicas y su lujosa arquitectura.
Por último, la Casa del Oso Herido es famosa por el mosaico de osos que le da nombre y por sus elegantes habitaciones.
Estas residencias son paradas imprescindibles para quienes deseen comprender el arte, el lujo y la vida privada de los pompeyanos.